Hoy os recomiendo esta canción. No me había parado a escucharla, pero como tantas otras de Ricardo Arjona, es una maravilla
Gracias.
Hoy os recomiendo esta canción. No me había parado a escucharla, pero como tantas otras de Ricardo Arjona, es una maravilla
Gracias.
23:00 — 29 – septiembre – 2009
Se habían conocido, habían pasado juntos toda la tarde. De aquí para allá, paseando y descubriéndose felices de estar ahí en ese momento. Marta y Joel habían programado una cita y habían decidido llevarla a cabo esa misma tarde.
Al poco de estar juntos, Marta había cogido la mano de Joel. La había acariciado y la había puesto entre las suyas, disfrutando del tacto de una nueva piel. Joel, que no estaba muy acostumbrado a que lo tocasen y que siempre se había mostrado frío ante el calor humano, encontró agradable el gesto de Marta. Llegó a disfrutar tanto que deseó que sus manos no lo soltasen jamás.
Pasearon, jugaron, charlaron toda la tarde y finalmente Marta sugirió a Joel cenar algo, para terminar bien el día. Él accedió, a fin de cuentas lo que quería era seguir a su lado, se sentía bien.
Y tras la cena, estando Marta recostada junto a Joel, hablando de sus vidas, de aquello que les preocupaba, Joel probó sus labios. Y tras el primer beso, suave, cálido, vino un segundo y un tercero, ahora ya acariciando sus caras, sus espaldas.
La casualidad los había unido ese día, un día que ninguno esperó. La casualidad… ¿o la intención de Albert? El destino lo diría.
Hoy os traigo el último libro que he leído. Como está muy familiarizado con la idea de este blog, me parece afortunado comentaros que tal.

No se si recordaréis la entrada de “Sonríe siempre a la vida”, donde os hablaba de Randy Pausch. Por si no lo recordáis os dejo éste enlace.
Pues bien, este es el libro que gira en torno a esa charla y el resto de acontecimientos que ayudaron a enriquecer la vida de Randy. Sus memorias. El mismo libro que Pedro (uno de los lectores de este blog) apuntó que lo tenía aparcado. Espero que te lo hayas terminado Pedro jejeje.
En el, Randy nos repasa cosas que ha vivido a lo largo de sus años. Habla sobre su trabajo, sobre sus colegas, sobre su familia, sus hijos y su mujer. Sobre lo que ha aprendido, consejos que le dieron y finalmente sobre como llevar un cáncer.
Me he reído con algunas anécdotas y he soltado alguna lagrimita con otras. Creo que Randy debe ser una figura importante en nuestras vidas, pues descubrió como ser feliz, como estar agradecido a pesar de tener una enfermedad terminal. Y es en ese momento cuando una persona es realmente feliz.
El otro día me explicaron que ser feliz cuando todo te va bien es muy fácil. Cuando la vida nos sonríe, tenemos un buen puesto de trabajo, una buena familia, un estatus económico y social bien visto… pues lógicamente es fácil sentirse bien (aunque aún así hay quien no sabe ser feliz). Lo complicado es sentirse feliz cuando tienes una enfermedad terminal o cuando te falta alguien querido o incluso cuando no tienes trabajo. En esos momentos maldices a todos y a todo y no ves la forma de salir.
Randy nos da una última lección acerca de como aprovechar esos últimos meses, como disfrutar de la familia y como prepararlos para cuando no esté, para que sepan quien fue y que siempre estará con ellos, al menos en alma.
Merece la pena este libro y merece la pena vivir la vida, tratar de ser feliz aunque parezca que las cosas nos vayan mal.
Un abrazo.
11:55 – - 29 – septiembre – 2009
Una bala que cruza el aire. Una niñita pequeña va con su madre de la mano. Camina feliz lamiendo su cucurucho de chocolate, su favorito. Al segundo siguiente, la niña yace en el suelo, con la cabeza ensangrentada y apoyada en las piernas de su madre que, arrodillada no para de llorar y pedir ayuda para su hija.
Algunos transeúntes llaman desde sus móviles a hospitales, policia, urgencias, etc. Otros simplemente miran la escena horrorizados y paralizados por la situación. Se oyen gritos de fondo y el llanto desconsolado y desgarrador de una madre que nota como su pequeña niña pierde la vida entre sus brazos.
La niña, con el cráneo destrozado por la bala de gran calibre, muere sin que nadie pueda hacer nada. La madre queda sola con su ropa y sus manos llenas de sangre.
—
Brahim estaba en el lugar indicado, esperando a realizar su trabajo y pensaba en esa escena. Eso sería lo que sucedería en unos minutos seguramente. Sin recapacitar un minuto más, sujetó firmemente su rifle y lo desmontó. Guardó la caja y abandonó su lugar. Era un asesino, pero esto era demasiado incluso para él.
La mañana trasncurrío pacíficamente. La madre atravesó la plaza con la niñita de siete años. Se oyó un disparo, que se mezcló con el resto de sonidos de la ciudad y en el que nadie reparó. Pero la bala no fue a parar a la niña.
Lejos de allí, en un edificio abandonado, yacía Brahim muerto, de un tiro en la cabeza.
Hace tiempo que quería ver esta película y, por supuesto, comentarla aquí.

En busca de la felicidad es una película protagonizada por Will Smith del año 2006. En ella se narra la vida de un padre y sus dificultades a la hora de mantener a su familia. Todo gira en torno al sueño americano, gracias al que podrán salir de la pobreza en la que se ven sumidos.
Bajo mi punto de vista es una muy buena película. Consigue transmitir realmente las emociones del personaje principal Chris Gadner (Will Smith) quizá gracias a la gran interpretación del actor. Quizá indicar que, al basarse en el sueño americano, parece que la felicidad solo se consigue cuando tienes dinero y puedes conseguir un buen coche y una buena casa. Siendo realistas, es muy complicado ser feliz con gente presionándote para pagar las deudas. Así que quizá, la felicidad o cierto alivio para algunas personas sea subir un grado en la escala social.
Independientemente de la felicidad material, como decía antes la película transmite mucho y muy positivo. Con un final muy emotivo que no nos puede dejar indiferentes y la sensación de haber aprendido algo importante, para mí, lo más importante de toda la película: “No dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer, si quieres algo lucha por ello hasta el final”.
Y ese es el camino a la felicidad, luchar por nuestros sueños, por nuestros valores, por aquello que queremos de verdad. Cuando empecemos a tener resultados, nos sentiremos felices y sabremos que podíamos y que ha merecido la pena.
Os dejo un vídeo de la peli:
Un saludo.
Hoy quiero compartir con vosotros este vídeo. Todos somos fuertes por naturaleza, tan solo hay que poner el empeño necesario para salir de los problemas
Un abrazo
23:40 — 28 - septiembre – 2009
Joel contestó la llamada de teléfono, con un solo tono y colgó. No volvió a recibir llamadas esa noche.
11:00 — 29 – septiembre – 2009
Estaba trabajando, como todos los días desde hacía tiempo, en su oficina. Papeles desordenados por encima de la mesa. Cada mañana miraba esos papeles pensando que un día estarían todos ordenados y a partir de ese momento nunca más lo volvería a tener todo echo un jaleo. Sin embargo ese día no llegaba, los papeles, informes, avisos y demás estaban amontonados sin orden ni control y cada vez se acumulaban más.
Tecleaba aburrido los datos del último informe, con la esperanza de acabarlo pronto. Estaba desganado, aún quedaba mucha semana por delante. La verdad es que llevaba toda la mañana dándole vueltas al misterioso número. Decidió enviar un mensaje:
“No tengo ningún interés en hablar contigo, pero quiero saber quién eres y quién te ha dado mi número” pensó que sonaba un poco borde, pero no le gustaba que algún desconocido tuviera su móvil.
Poco después recibió la contestación:
“Quizá te suene de algo el nombre de Albert. Él me ha dejado este número y no tengo ni idea de quien eres”.
Quedó estupefacto. Albert era su buen amigo. ¿Por qué le iría dejando el móvil por ahí a nadie? Sin embargo pensó que se trataría de una broma pesada. Garabateó unos dibujos en el folio y continuó tecleando.
Hoy voy a hacer una pequeña parada en el blog (tranquilos continuaré con las historias) para comentar el último libro que me he leído : )

Lo escogí por casualidad, me topé con el en una web de Internet y decidí comprarlo. El autor es Haruki Murakami, escritor y traductor japonés de 60 años. En esta novela nos relata como la joven Mari Asai pasa una noche en vela en las calles de Tokio. Un reflejo interesante de la vida nocturna japonesa.
La historia es eso, un retrato fiel de una sociedad que parece no descansar en las 24 horas del día pues, a pesar de que llegue la noche, siempre hay vida en las calles. Se muestran muchos elementos de la “cultura pop” japonesa y, para mi gusto, poco de lo tradicional, que es donde creo que está el verdadero valor del país oriental.
Sin embargo algunos personajes enganchan mucho, con el paso de las páginas llegas a identificarte con algunas situaciones y deseas que la historia fluya hacia donde parece que va. Aunque, sin olvidar que es un retrato de la realidad y nunca sabemos que caprichos nos depara el destino.
La realidad de la noche de Tokio se funde con los sueños de la bella hermana de Mari, Eri Asai. Donde el autor deja volar su imaginación y, para mi gusto, se pierde un poco en esos mundos que llegan a ser tediosos.
Mención especial a las referencias musicales que hay en la obra, pues casi cada escena está acompañada de un tema musical que se escucha de fondo o que tararea algún personaje. Suelen ser temas de jazz que acompañan muy bien a la escena. Os recomiendo, si os gusta el jazz, buscar las canciones para ambientar la lectura. Estas referencias musicales son comunes en los libros de Murakami.
En definitiva, After Dark es un fiel retrato de la noche nipona, un retrato donde se mezclan las vidas de personas muy distintas gracias a la intimidad que otorga la noche. Una vez que coges el ritmo del libro se hace breve y sencillo de leer. Es recomendable para cualquier viaje o simplemente por el gusto de conocer el país asiático.
Un abrazo.
20:00 — 28 – septiembre – 2009
Tenía los pies muy juntos y sobresalían un poco del bordillo. Diez plantas por debajo, el frío asfalto de una de las calles más centricas de la ciudad. La policia tenía acordonada la zona y cientos de curiosos se agolpaban abajo para ver al loco suicida que estaba en lo alto del edificio. Hasta la televisión lo estaba retransmitiendo.
Unos metros por detrás, en la azotea, estaba su mejor amigo en la ciudad. Trataba de tenderle una mano, pero él no quería ni mirarlo.
“Armando, por favor, coge mi mano. Sabes que no es el mejor camino, venga tío” decía su amigo angustiado.
“¿Y cuál es el mejor camino, Pierre? Esa mierda de premio en la lotería solo me ha traído infelicidad” dijo él volviendo la cara desafiante.
“No lo sé, pero lo encontraremos, vuelve, que yo te ayudo” rogó Pierre.
“No” dijo Armando ahora más relajado.
Después, se tiró.
20:00 — 25 – septiembre – 2008
Estaba tirado en la cama, con los auriculares puestos a todo volumen. Meneaba los pies al ritmo de la música de Rammstein, con su canción Mein Teil. Tenía los ojos cerrados y trataba de mover la boca como si estuviera cantando la canción, aunque, a parte del título de la canción que tarareaba “main taiiil” poco más acertaba a decir.
La habitación tenía algunos carteles de éste y otros grupos de la misma tendencia. La cama, donde estaba tumbado, estaba desecha. Las puertas del armario abiertas y dentro, donde debería haber reinado el orden, había un caos absoluto de ropa. Justo cuando estaba empezando a imaginar una guitarra entre sus brazos alguien le tocó en la pierna.
“¡Eh, tio! ¡Qué ya empieza!” dijo una voz que apenas pudo escuchar.
Abrió los ojos y se quitó los auriculares, era su compañero de piso Pierre que le hacía gestos para que saliera de la habitación.
Se encaminó al salón escuchando unos números familiares. Los repitió mentalmente. Se paró en seco.
“¿Has oído eso?” dijo con el rostro totalmente pálido frente a su compañero Pierre.
“¿Qué? ¿Los números? Tío, ya te he dicho que empezaba” contestó éste un poco sorprendido.
“Sí… ya ha empezado… y nos ha tocado… son nuestros números…” contestó él casi sin dar crédito.
Acababan de ganar 115 millones de euros.
Vuestras sensaciones