Multitudes V

5 11 2008

En ocasiones la gente que conozco no es tan interesante, desde un punto de vista positivo, como he relatado en otras entradas de multitudes. Hoy hablaré sobre Antonio. Ha sido un trabajador que despidieron hace un tiempo (en parte por motivos de crisis y porque había descendido su actividad). Independientemente de las causas del despido, a mi me impactaba mucho la presencia de este personaje.

Si tuviera que describirlo solo podría decir que Antonio es un hombre cuya vida es un caos total y absoluto. Creemos que tenemos problemas, pero cuando conoces gente así te das cuenta que lo tuyo no es tan importante, por la simple razón de que se puede arreglar. Sin embargo no creo que Antonio tuviera la capacidad, ni la decisión de solucionar su vida.

A pesar de que no pasa de los 52 o 53 años, aparenta al menos 60 años. Producto de una mala vida de algunos excesos y de mucho trabajo bajo el sol.

Antonio bebía, bebía demasiado y ese era su mayor problema. De ahí se derivaban los demás. Peleas a diario con los jefes porque no venía en condiciones, problemas en casa… y que problemas! Estaba separado, según me contó él porque su mujer decía que le había pegado. Él se declaraba inocente, diciendo que jamás pegaría a una mujer. Pero me da la sensación que los golpes y las resacas se mezclan con el alcohol y uno no sabe en que momento del día vive. Quiero decir que andaba perdido (o anda, pero no se por donde).

Otro de sus problemas es con cierta mujer con la que tuvo un idilio y de ahí nació una niña. Niña que la madre apartó de su lado porque no quería que tuviera “esa” imagen del padre. Así pues Antonio se ha pasado años intentando acercarse a la niña, pero lógicamente no quieren saber nada de él: ni la madre, ni la niña.

Y el último episodio fue cierto día donde tuvimos una reunión de empresa y vino pegando gritos diciendo que lo echaran ya, que tenía que ir a lavar la ropa ¿?¿?¿?¿ Sin duda llevaba algunas copas encima a las 9 de la mañana. Tampoco fue la única vez que lo he visto así, a la ofina entró en muchas ocasiones gritando o incluso desquiciado llorando diciendo que “le habían quitado a su niña”.

Mis jefes… demasiada paciencia han tenido. Pero veo que otro problema aquí es que esta persona ha pertenecido tanto tiempo a la empresa que ¿cómo despedirlo? Al final te haces responsable de una persona con la mente tan débil. Mi jefe me comentaba que “Qué será de él ahora, si antes al menos en las horas de trabajo no bebía y además ganaba un dinero para pagarse una casa…” Pues no sabemos que es de él desde hace un mes. Dicen que se iba al norte a trabajar.

Ojalá encontrase alguien que pudiera guiarlo, alguien que hiciese cambiar su vida. Lo malo es que creo que Antonio no quiere cambiar y de esa forma su vida seguirá siendo un desastre.

Levantarte con resaca cada día, beber en el desayuno, andar mareado todo el día, pelear con la única familia que se supone que tienes porque no quieren ni verte, pelear con tus compañeros de trabajo y tus jefes hasta quedarte sin trabajo y de seguir así perder tus ahorros, tu sueldo fijo y hasta tu hogar. Y luego pienso que si he engordado 500 gramos es un problema lo que tengo…

No digo que sea menos importante, pero creo que mis problemas se pueden resolver con fuerza y siendo consciente de ellos. Pero hay gente que jamás sabrá ver que tiene problemas y problemas realmente graves.


Acciones

Información

Deja un comentario