El camino III

19 11 2008

“No hay nadie en este barco, me estoy volviendo loco. Todos los tripulantes fueron desapareciendo y ahora solo estoy yo. Ya no tengo ganas de comer, ayer probé un poco de pan enmoecido y bebí algo de vino. Si este es mi destino, prefiero entregarme a él. Las olas del mar continuan luchando con mi nave, pero mi Corsaria aguanta y saldrá adelante. Continuo hacia el sur y eso es lo importante. Según mis planes debería avistar tierra pasado mañana. Espero que el destino me brinde la suerte y finalmente llegue a mi destino. Si mis calculos no han sido correctos… espero que los dioses me acojan en su seno.”

J. A. Thompson – Sábado 6 de febrero

Bitácora del caminante