No, no voy a escribir nada de economía, a pesar de que parece que está de moda hablar de esas cosas…
He titulado el post de hoy “Inversión” porque voy a hablar sobre la inversión que hay que hacer en una pareja. Os explico un poco de qué va todo esto.
En una ocasión me dijeron que la pareja (o las relaciones en general) son como una empresa. Una empresa donde hay dos socios. La empresa puede ir bien, por supuesto que puede funcionar, pero para eso es necesario invertir en ella. No podemos pretender tener una empresa y dejarla correr sin más porque “seguro que irá bien”. Aunque las condiciones externas seán idóneas y todo el mundo conspire para que todo vaya bien, las relaciones hay que cuidarlas.
Se trata de invertir cariño, cuidados, amor, interés y aceptación. Una pareja es cosa de dos, exclusivamente de dos y no tiene porqué meterse nadie más. Así pues, ambos deben aportar por igual. Lo que sucede a veces es que hacer inversiones es arriesgado y cuesta mucho esfuerzo. Podemos llegar a cansarnos y esperar que sea el otro el que tire del carro.

Claro, leyendo todo esto parece que una pareja sea algo muy frío y encima complicado de llevar. Sin embargo no debería resultar así de complicado. Una relación puede ser muy sencilla cuando ambos miembros están dispuestos a que todo funcione bien. Es en este punto donde afirmo que si ambos invierten por igual, las cosas van bien.
¿Qué pasa si uno de los dos no invierte? Que la relación va mal y si sigue mal al final se termina. Cuando una relación termina no es un final, es el momento de emprender un nuevo viaje. Simplemente no funcionó porque o uno de los dos dejó de invertir o los dos, directamente.
En definitiva, en esta vida las cosas pueden durar mucho tiempo, un amor puede durar eternamente. Pero hay que ser consciente de que tenemos que alimentarlo a diario (ambas partes) y por supuesto no olvidarse de disfrutarlo, que para eso está ¿no?
Un abrazo!







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