Hoy os recomiendo esta canción. No me había parado a escucharla, pero como tantas otras de Ricardo Arjona, es una maravilla
Gracias.
Hoy os recomiendo esta canción. No me había parado a escucharla, pero como tantas otras de Ricardo Arjona, es una maravilla
Gracias.
Hoy quiero compartir con vosotros este vídeo. Todos somos fuertes por naturaleza, tan solo hay que poner el empeño necesario para salir de los problemas
Un abrazo
23:35 — 28 - septiembre – 2009
Estaba apoyado en la barra del bar. Tenía un vaso con whisky y dos hielos. White label, su preferido. Jugueteaba con el vaso entre sus manos. Pensaba, no paraba de pensar.
El suelo de madera crujía con cada paso de los clientes. El local era rústico. Adornado con fotografías de músicos negros, grandes maestros del jazz. Los jueves por la noche tocaba un buen grupo. Se podría decir que era el local de moda de la ciudad. Donde todo el mundo acudía a tomar sus copas. Pero esta noche, lluviosa y fría, la gente había preferido quedarse en casa. Después de todo, un lunes tampoco había mucho ambiente.
Joel se sentía derrotado. Se supone que era un tipo con grandes ideas, con grandes expectativas… y no conseguía hacer nada. Sentía su vida vacia. Desorganizado. No conseguía mantener un amor cerca de él. Nada lo completaba y no podía encontrar su sitio. Muchos le habían dicho lo que valía, lo bueno que era en todo. A la hora de la verdad, había salido derrotado en todo.
Recibió una llamada perdida en el móvil. Solo un toque. Colgaron. El número era desconocido.
A veces nos preguntamos si ya no sentimos lo mismo por esa persona. El amor se puede enfríar por muchos motivos, generalmente porque lo descuidamos.
Un buen amigo me dijo un día que el amor es como una empresa. Una sociedad donde hay (generalmente) dos socios. Cada uno debe invertir a partes iguales para que la empresa funcione perfectamente. ¿Qué sucede si uno trabaja e invierte mucho y el otro no? Pues que la empresa no funcionará al 100% y probablemente surjan disputas entre los socios. Visto así es un ejemplo frío, pero refleja la realidad de una relación.
Muchas veces pensamos: ella/el me dejó, dejó de amarme o se aburrió. Lo que no nos paramos a pensar es que probablemente tengamos parte de responsabilidad en eso. Que nosotros mismos hayamos dejado de invertir como antes.

¿Y cuándo pensamos que somos nosotros los que hemos dejado de amar? Cada persona siente el amor de una manera y no tenemos que buscar sentir ciertas cosas o estar igual que nuestra pareja. Debemos plantearnos que es lo que nos gusta, si realmente todavía merece la pena compartir momentos con esa persona, si aún puedes reír con ella, si aún te apetece pasear, verla, disfrutar de su compañía. Son pequeños detalles que nos pueden ayudar a darnos cuenta que realmente nos gusta estar al lado de esa persona.
Y si notamos esos sintomas flaquear, quizá sea el momento de solucionar algo pendiente con nuestra pareja. A lo mejor ella/el está descuidando aspectos de la relación y no nos hemos parado a verlo. Si se tiene voluntad y se quiere “invertir” en la pareja, entonces todo se puede solucionar.
¿Se puede morir el amor? Si, sin duda, pero en tal caso será responsabilidad de ambas partes, porque habrán dejado de invertir o porque no se habrá hecho nada al ver los primeros síntomas de flaqueo.
Un abrazo
… un abrazo tuyo
… un beso
… una caricia acompañada de una sonrisa al despertar
… un te quiero al oído
… un paseo de la mano cualquier tarde soleada
… el olor de tu pelo
… una mirada divertida
… una risa que no puedes contener
… como me miras fijamente
… que me quieras como siempre.
Bendita soledad, que nos deja darnos cuenta de todo lo que ahora ya no tenemos y nos muestra el camino que debemos seguir.
¿Quién no echa de menos esas cosas?
Por cierto, feliz verano a todo el que se vaya de vacaciones a partir de hoy
Ayer debatía con una amiga sobre lo positivo o lo negativo de ser una persona soñadora. Yo, reconozco, que a veces soy un idealista. Siempre creo en las cosas buenas, creo que todo saldrá bien y creo que todo mejorará. Además intento mirar la vida de forma positiva y sacar una lección de cada golpe que me doy. Quizá por eso soy tan poco belicoso, porque a fin de cuentas siempre me quedo con lo bueno y tiendo a desechar lo malo.
Tengo sueños, tengo ideas y tengo ganas de aplicarlas. Espero que salgan bien y siempre pienso que son perfectas, que no hay posibilidad de fracasar y si hay muchas opciones de tener un éxito importante. Soy soñador, me gusta soñar con las cosas buenas.
¿Es malo ser soñador? Mi amiga me dijo: No es malo ser un soñador, tener sueños es muy bueno (cierto, a fin de cuentas es una motivación en la vida) lo malo es no luchar por hacerlos realidad. Y ese es el tema, ¿cuántas promesas oímos cada día y luego desaparecen como el humo? Yo puedo plantearme mejorar muchas cosas… pero si luego no trabajo para hacerlo realidad, todo quedará en simples sueños.
No hace falta ser un pesimista para conseguir tener todos los posibles errores cubiertos. Creo que más bien se trata de saber a dónde queremos llegar y qué camino queremos seguir. Y por supuesto una vez conseguido nuestro objetivo, no desplazarnos mucho de ese camino, porque como todo en la vida, nuestras metas son objetivos que pueden durar mucho tiempo. Igual que la felicidad, que más que un destino, es el trayecto y que, una vez hemos entrado en ese camino, hay que saber mantenerse.
Hay quien llega a cumplir los sueños, los objetivos, los ideales, pero al final vemos que se corrompe, que esa fuerza desaparece y que al final todo queda en humo. Luchó por hacerlo realidad, pero no supo mantenerlo. Pero el tema de la corrupción lo trataremos otro día.
En definitiva, soñad, luchad por lo que queréis, no es malo soñar, no es malo ser idealista. Sin embargo, tratad de que eso no se quede en el camino.
Un abrazo!
Vivimos en una sociedad donde priman varias ideas con las que, erróneamente, se conseguirá la felicidad.
Una de ellas es el dinero, aunque se suele oír eso de “El dinero no da la felicidad” pero la realidad es que todos tenemos o hemos tenido en alguna ocasión la idea de que cobrando más o ganando una fortuna, tendríamos más tiempo libre, menos preocupaciones y todo sería más fácil.
El otro concepto es el sexo. Todo gira en torno a la seducción, al ligoteo y por supuesto a finalizar “la faena” con una sesión de cama. Si salgo una noche del fin de semana, parece que solo se busca eso: beber, conocer alguien y por supuesto liarse o acostarse. Es lo que nos venden en todos lados. El sexo se hace necesario, dicen que mejora la salud, nos da más vitalidad… vamos que nos hará estar mejor y como consecuencia mucho más felices. Por tanto, el que no tiene sexo: es un desgraciado.

Y no entiendo el sexo por el sexo. Simplemente por el placer que se siente. La verdad es que me desconcierta. Siempre lo he entendido envuelto en sentimientos, con la persona que quieres y como una forma de expresar ese amor. Pero eso de contar las “conquistas” de cada noche como un éxito… pues para mi deja un poco que desear.
Lo triste es que nos sale por todos lados. En los medios de comunicación constantemente. Si te compras tal perfume tendrás más éxito y seducirás más. Y ya no digamos si utilizas cremas, mejoras tu forma física y moldeas tu cuerpo… bueno, en ese caso podrás acostarte con alguien distinto cada noche… ¡todo un logro!
En una pareja puede ser importante la manifestación del amor através del sexo, pero no es algo necesario en el día a día. Y por supuesto no es una vía para ser feliz, por mucho que nos sintamos bien después de una sesión. Creo que es un beneficio cuando se hace con más sentimiento, solo entonces es algo que te llena y que merece la pena. En cualquier otro caso, tarde o temprano, nos sentiremos vacios.
He encontrado este texto, publicado por María Schmidt en junio del 97, en el diario del Chicago Tribune. Creo que es ideal para compartirlo con vosotros, pues a mi me ha gustado mucho.
“Señores y señoras usen protector solar. Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.
Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado. Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo). Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían veintidós años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los cuarenta.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los cuarenta, quizá no. Quizá bailes el vals en tu setenta y cinco aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás. Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque, cuando pase el tiempo, más los necesitarás. Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás. Y, cuando seas viejo, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien rico pero, nunca sabrás cuánto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas cuarenta años parecerá el de alguien de ochenta y cinco.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene. Pero hazme caso en lo del protector solar.”
Por si os ha gustado, os pongo el video en youtube, donde además del mismo texto salen imágenes de gente queriéndose mucho ^_^
Un abrazo a todos!
Analizando a las personas que me cruzo en mi camino a diario (y suelen ser muchas) me doy cuenta que hay mucha gente intolerante. Hay gente que impone sus ideas, que desecha todo lo que piense el resto del mundo, simplemente porque ellos llevan razón. Suelen enunciar “verdades como puños” con un sentido autoritario y con una voz firme.
Aunque hay quien piensa que son personas de ideas claras, yo más bien creo que son personas de mente débil. No tienen seguridad, no se plantean la felicidad, ni el amor, ni conceptos que se le parezcan. La vida suele ser para ellos blanca o negra. Y, aunque de todos estos conceptos pueden tener una idea clara, pero no merecerá la pena ahondar en los sentimientos.

Lo peor de todo es que pueden interpretar un gesto de amor, una sonrisa o simplemente un rato de risas con los amigos como algo estúpido, innecesario o, a veces, propio de “mujerzuelas”. Y no me estoy refiriendo solo a hombres. En este sentido también hay mujeres intolerantes que no aceptan las ideas de nadie.
Lo que más me fastidia es que desprecian las ideas del resto. Anulan lo que piensas e incluso lo ridiculizan. Me he encontrado con gente así y me he dado cuenta que no merece la pena entrar a debatir nada. Simplemente ignorarlos, asentir mientras te cobijas en otros pensamientos y tratar de perderlos de vista cuanto antes.
Gente pobre la que no quiere escuchar. La que piensa llevar siempre la razón e impone sus ideas. Son personas que, a no ser que recapaciten, nunca conseguiran poner ni un pie en el camino a la felicidad ^_^
Un abrazo!
Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro, a lo que yo contesto que, entonces me debo sentir afortunado. Esos amigos son los que nos acompañan en nuestro camino, los que nos sonrien cuando necesitamos fuerza y nos tienden la mano sin esperar nada a cambio. Claro que para tener amigos así, también hay que ser un poquito así y luchar por ellos desinteresadamente.
A veces nuestros amigos están tristes y tenemos que tratar de animarlos, escucharlos o al menos estar a su lado. Otras veces son ellos los que soportan estoicamente nuestros cambios de humor y nuestras penas. En definitiva: iluminan nuestro camino, nos ayudan a continuar.
No es muy frecuente encontrar amigos dispuestos a ayudarte a ser feliz continuamente. Quizá todos podamos contar con los dedos de la mano los amigos que tenemos y que siempre han sido capaces de sacarnos una sonrisa. Amigos que nos han sorprendido por su dedicación y la fuerza que le han puesto a nuestra amistad. Amigos que, da igual desde cuando los conozcamos, pero son “amigos de toda la vida” porque son muy cercanos a nosotros.
Cuesta mucho encontrar amigos así, pero cuesta más mantenerlos. A veces, una llamada a tiempo, un pequeño toque al móvil o un simple mensaje para recordarle lo mucho que nos importa no está de más. Quizá tu amigo esté a varios kilómetros de distancia, pero con un pequeño gesto puedes alegrarle el día, cuando sepa que te acuerdas de él.
Gracias a todos los que en algún momento me han iluminado y gracias a quien me ilumina constantemente. Espero que os pueda iluminar en la misma medida, espero que os pueda acompañar en el camino de la felicidad y espero poder hacerte feliz.
De regalo una de mis canciones favoritas ^_^
Un abrazo!
Vuestras sensaciones